Juan Martínez Montañés, nació en Alcalá
la Real y fue bautizado el 16 de marzo de 1568
en la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de
Silos.
La pila bautismal se puede contemplar en la
Iglesia de las Angustias en la antesacristía.
Hijo de un bordador del mismo nombre, es probable
que desde pequeño acudiera al taller de los
Raxis en Alcalá y se allí se formará.
La casa donde nació estaba situada en la calle
Llana, edificio que se demolió en el siglo XVII,
en una casa próxima se colocó una piedra conmemorativa.
Su monumento inaugurado en Alcalá en 1955 puede
contemplarse en la plaza del Ayuntamiento.
El 18 de julio de 1649 fallecía y fue sepultado
en la parroquia Sta María la Magdalena (Sevilla)
de la que era feligrés.
Participó de dos estéticas: renacimiento y
barroco. Su obra se caracteriza por la serenidad,
elegancia, equilibrio de formas, hondura humana
y belleza.
Entre sus obras iconográficas destacan: el
Cristo de la Clemencia, el niño Jesús del Sagrario
y la Inmaculada Concepción en la Catedral de
Sevilla. San Bruno en el Museo de Bellas Artes
de Sevilla. San Juan Evangelista en el Convento
Santa Paula de Sevilla. S. Ignacio de Loyola
en la Iglesia de la Anunciación en Sevilla.
San Jerónimo y San Juan Bautista en Santiponce.
Es autor de los retablos existentes en S. Onofre,
Portacoeli, Santi Ponce, Cartuja, Santa Clara
y otros.
Fueron aprendices y discípulos: Juan de Mesa,
Alonso Cano y Francisco Villegas. Colaboraron
con él Juan de Oviedo, Francisco de Ocampo,
Juan de Solis, Felipe de Ribas y José de Arce.