Se mandó construir tras la conquista
de la ciudad en 1341 por Alfonso XI en honor
a Santo Domingo de Silos, patrón de la
ciudad.
Está situada en el arrabal viejo de
la fortaleza y se alza bajo el solar de una
antigua mezquita reutilizándose el minarete
como torre de Iglesia.
Fue la primera iglesia alcalaína. La
parroquia fue trasladada en el siglo XIX al
centro de la ciudad nueva, a la iglesia de las
Angustias.
De esta iglesia son interesantes la bóveda
de crucería del baptisterio del siglo
XIV, el paramento mudejar de un altar lateral,
y la torre que fue restaurada por el abad Maximiliano
de Austria que ostenta su escudo de armas.
En la actualidad se encuentra en ruinas.