Es un edificio neoclásico con influencia
francesa e italiana. La influencia francesa
se puede observar en las -mansardas- o desvanes.
Revela por su abundancia de planos cóncavos
y convexos la influencia del italiano Borromini.
Se terminó, según lo atestigua
la inscripción del escudo que figura
en la portada sobre el balcón central,
en 1781 siendo abad D. Esteban de Mendoza y
Gatica.
En el interior destaca el patio. Consta de
un claustro de tres cuerpos, dos de los cuales
forman unas galerías abiertas por unas
arcadas que apoyan en doce columnas superpuestas
de orden toscazo.
En la actualidad en sus dependencias existe
una oficina de información turística,
y se puede visitar el museo con piezas de diferentes
épocas y el tesoro de Ermita Nueva uno
de los hallazgos más importantes en la
joyería de la época califal.
También se puede visitar la exposición
Amazigh que muestra algunos elementos tradicionales
de la vida del Magreb.