El embajador veneciano ante Carlos V, Navagieron,
en 1526, se referia a esta fuente llamándola
Teivela.
Quizás sea la fuente Astalir, citada
por los historiadores árabes, que dio
uno de sus nombres a Alcalá (Qal´at
Astalir).
Comenzó a escasear su agua a finales
del XVIII.
Hace unos veinte años, se conservaban
algunos trozos de su derruida fabrica y en uno
de ellos se podía leer la fecha de 1547.
El pilar se realizó en 1517. Se perdió
el manantial a mediados del siglo XIX.
En sus cercanías estuvo la ciudad hispanorromana
de Obulco de la que había restos.