Se encuentra frente a la Iglesia de Consolación
y al comienzo de la calle Real .
En los siglos XVI-XVII estuvo más arriba.
Hubo dos fuentes la Nueva y la Vieja.
La Vieja debió estar ubicada cerca del
nacimiento del manantial que durante más
de veinte siglos al igual que la de la tejuela
surtió de agua la ciudad.
Ha sido reconstruida en diferentes fases sobre
la original, habiendo pasado incluso por mercado
de abastos.
La leyenda que gira en torno a esta plaza es
la de una mora que se enamoró de un capitán
cristiano cuando bajaba a por agua para su madre
enferma, permitiéndole éste atravesar
el cerco que sitiaba a la Mota