Es el templo de mayor capacidad. Su planta
es de cruz latina, y a los lados se aprovechan
los huecos para capillas.
En la segunda capilla entrando a la derecha
está el sepulcro del último abad, D. Antonio
Sánchez-Mata obra de Mateo Inurria, padre del
célebre escultor.
A esta iglesia se trasladó la abacial parroquia
Sta Maria la Mayor en 1810 cuando los franceses
fortificaron la Mota.
Continuó su uso hasta la extinción de la Abadía
por el Concordato de 1851, y tras la muerte
del último abad, en 1853 continuó solo como
parroquia. Perteneció al Convento de Padres
Terceros de San Francisco hasta 1835.
Trabajó como arquitecto Juan de Aranda y Salazar
que era en torno a 1643 maestro mayor de la
catedral de Jaén y lo había sido de las de Córdoba
y Granada. La ornamentación que rodea las pechinas
y las claves de los arcos está relacionado con
los estucos de influencia granadina, dentro
de la -Estética rococó- como los muy célebres
de la Cartuja.
El
altar mayor está
dedicado a la Virgen de las Mercedes desde que
fue sacada de la iglesia de la Mota, presenta
un retablo sobredorado realizado en 1761-1768
por Vidaurre.
La actual imagen de la
Virgen de las Mercedes, la patrona, fue
proyectada por Manuel Garmelo y tallada por
J.G. Martín Simón, y es copia de la anterior
del siglo XVI muy renacentista y de tipo siloesco.
Otras imágenes son el Señor de la Humildad de
Alonso de Mena que fue restituida por copia
de Jose Gabriel Martín Simón ; la Virgen de
los Dolores de Arrabal por copia de Fernández
Andes quien también sustituypó la de Jesús Nazareno.
La sacristía es de planta octogonal y cúpula
trazada por Juan de Aranda y Salazar, terminada
en 1724 por Fray Juan Nieto.
La portada es de
tipo retablo. La puerta es de arco de medio
punto y descansa en dobles columnas jónicas
con basamento. Sobre estas dos hornacinas con
los Patronos de la Orden Tercera Franciscana
y escudos con las cinco llagas y otros símbolos
de Sto de Asís. Tras la restauración después
de la Guerra Civil, aparecieron las primitivas
inscripciones con la fecha de la obra en 1531
correspondiendo con el establecimiento de los
padres terceros en este lugar. Anteriormente
estuvieron desde 1505 en la ermita de S.Marcos.
La Torre de campanas
fue ampliada en 1774 por Martín Espinosa, con
tres cuerpos de orden toscano, dórico y corintio.
Su altura total es de 36 m. Entre el tercer
cuerpo (corintio) que alberga las campanas y
el chapitel hay un cuerpo octogonal donde existió
un reloj.