Preparación:
En un lebrillo se coloca la masa de pan y se
añade el cuarto de litro de aceite, amasandolo
bien.
Una vez trabajada la masa, se hace una bola
que luego aplastamos. En el centro se coloca
un huevo y se sujeta con dos tiras de la misma
masa que se coloca en forma de cruz.
Se espolvorea con azúcar y los introducimos
en el horno para su cocción.
Es típico en las fiestas de San Isidro
y en la Romería de la Virgen de la Cabeza.