Turismo en Alcalá la Real

Rutas de pasion
 
 
 
 
 


Es una ruta por la Semana Santa de los pueblos de Alcalá la Real, Antequera Baena, Estepa, Lucena, Marchena, Osuna, Priego de Córdoba y Puente Genil .

En estas fechas, estas nueve ciudades ofreceran a sus vecinos y a los turistas todas las maravillas que mueve su tierra en estas fechas: desde una exquisita gastronomía hasta un maravilloso pasado histórico pasando evidentemente por la riqueza de sus desfiles procesionales y por sus peculiaridades.

ECHAR LAS CAJAS EN BAENA

Así se llama en la localidad al momento en que los judíos inician su actuación en la madrugada del Miércoles Santo según la hora que establece el bando. Así tanto en esas horas de la madrugada como durante todo el día hasta media hora antes de recoger las turbas, Baena se inunda de coliblancos y colinegros tocando el tambor.

Estos judíos viven la Semana Santa durante todo el año, aunque es en la noche del Miércoles Santo cuando echan el resto, agrietan sus manos ensangrentadas del sentimiento de esta fecha sacra y azotan incansablemente la piel de su tambor.

Esta peculiaridad baenense es única en toda la Semana Santa andaluza. Lo que se ve aquí no se ve en ningún otro lugar.

En Baena destaca sobremanera también ese Cristo de la Sangre o de la Expiración atribuido al imaginero alcalaíno Pablo de Rojas.

Aquí se denota el doble objetivo de la ruta Caminos de Pasión.
La unión artística entre dos localidades, Alcalá la Real y Baena, en su arte sacro.

LOS PEDIORES DE ESTEPA

En el Domingo de Ramos la presencia de unos conocidos personajes conocidos como los demandantes o pediores hacen de Estepa una localidad especial. Tres parejas de hombres ataviados con una túnicas cortas y unas pequeñas tazas de plata o borlones antiguos (talegas, bolsas) recorren el pueblo de punta a punta pidiendo la voluntad para su hermandad o cofradía.

También singular en esta Semana Mayor es la presencia de otros personajes típicos y únicos por estas fechas en esta arraigada tradición andaluza: Los Pachones. Son niños nazarenos, que manteniendo la tradicional forma de vestir a la manera cordobesa, que en lugar de portar la típica túnica y el capirote llevan un Capillo, es decir, un tocado a la manera egipcia o nemes. Desde muy temprano recorren el pueblo de un lado para otro anunciando el recorrido de la hermandad del día, todo ello con la parafernalia y el ruido de unas veteranas y centenarias campanas.

OSUNA Y SUS CUESTAS

La especial orografía de Osuna adquiere un sentimiento especial en la jornada del Viernes Santo. Sube Jesús la calle Luis de Molina –las Cuestas del Casino--, por donde lo hacían todas las hermandades para efectuar su estación en esa magnífica Colegiata de Osuna. Una calle que es toda una lección de arquitectura popular sabiamente conservada y transmitida.

EL FENÓMENO DE LA SANTERÍA EN LUCENA

La Semana Santa de Lucena, de contrastada riqueza imaginera, no se puede comprender sin entender el fenómeno de la santería, y que se caracteriza por la forma de pasear las procesiones. Estas son llevadas por los santeros que han de portar sobre el hombro las andas del trono, a ritmo de un toque preciso de tambor. El santero que realiza su función a rostro descubierto viste a la usanza de los viejos penitentes y hermanos de cera de las cofradías lucentinas, llevando una túnica de color según el paso que vayan a procesionar. Para llevar sobre el hombro el trono se usan las almohadillas colocadas en el trono y que aliviarán el peso. El manijero, que sería como el capataz de la costalería, es el máximo responsable de que la procesión salga bien. A éste le ayuda el porrillas, que se encarga de que la procesión vaya derecha y perfectamente alineada en la calle, por lo que no va santeando bajo el paso procesional, sino fuera de él.

LAS CORPORACIONES BÍBLICAS DE PUENTE GENIL

Los desfiles procesionales en Puente Genil van acompañados de figuras, personajes bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento y otros que simbolizan aspectos de la teología cristiana. Su origen, datado en el siglo XVII dará lugar con el tiempo a la creación de las Corporaciones Bíblicas.

Asociaciones o agrupaciones de varones llamados entre sí hermanos, regidas por unos estatutos que poseen un lugar común denominado cuartel y que tienen como fin primordial contribuir al esplendor de la Semana Santa.

Las figuras bíblicas, actualmente de las Corporaciones (agrupaciones regidas por estatutos y que disponen de casas, conocidas como Cuarteles, donde se confraterniza todo el año y muy especialmente durante la Cuaresma y Semana Santa), acompañan a los desfiles procesionales que se suceden desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección, y se sabe de su presencia desde el siglo XVII.