Aún existen 12 de la 15 atalayas que formaban
el cinturón defensivo de la gran atalaya central,
la de la población fortificada del cerro de la Mota,
la Alcalá vieja.
De origen ibérico o cartaginés, fueron
reconstruidas en la Edad Media, primero por los musulmanes,
y después por los cristianos.
Se distinguen dos tipos: las puramente árabes, de
menor tamaño, y las góticas, mayores, y de sillares
regulares con su altura aumentada por una base en
forma de tronco cono.
El parapeto es sólo almenado en las de tipo
árabe. De forma cilíndrica, tienen la parte
inferior maciza y en la superior, un aposento abovedado
al que se accede por escala de cuerda através
de una ventana. Un hueco en el techo conduce a la
terraza donde, en un hornillo, se hacía la
almenara u hoguera
El tamaño aproximado es de 5x12 m. en las
árabes, y 8x18 en las góticas